Lleida, tierra de frutas y montaña
La cocina leridana tiene contrastes muy interesantes y combinaciones de
materias primas que le dan un carácter especial. Hortalizas, setas,
caracoles, carnes variadas, legumbres -condimentados con excelentes
aceites- y las frutas, especialmente manzanas y peras, dan lugar a
una gastronomía de gran personalidad. Tampoco podemos olvidarnos de
la extraordinaria ‘cocina de la nieve’ existente en el Valle de Arán.
Además, sus maravillosos arroces caldosos, lentejas, etc, que
reconfortarán el ánimo de cuantos visiten la zona.
Las caracoladas son típicas de la provincia: caracol a la llauna,
a la brutesca, a la gormanda, amb ametlles, etc, son platos sabrosos
que suponen un buen ejemplo de lo que es la imaginación en la
cocina, que en base a una sola materia prima es capaz de hacer
más de cien especialidades distintas.
Capital de la fruta
Lleida es la capital de la fruta: manzanas, peras, melocotones,
nectarinas, ciruelas y cerezas, forman parte de la cultura y de
la economía de la provincia. La feria de San Miguel, que se
celebra con la llegada del otoño, es un claro exponente de su
importancia; en ella hay una Semana Gastronómica de la fruta
en la que se exponen las múltiples aplicaciones que tiene la
fruta en la cocina.
La carne
Lleida es tierra de carne. Las explotaciones de pollo, conejo,
pato, pavo y sobre todo cerdo, abastecen a una buena parte de
nuestro país. También se hallan presentes otras especies como
el cabrito o el cordero, muy utilizados para elaborar los populares
asados. En temporada de caza, también puede degustarse la carne de
jabalí, ciervo, gamos... carnes que, usualmente, se consumen a la
brasa, pero también en guisos a los que realza el excelente aceite
de la región de Les Garrigues, sujeto a Denominación de Origen.
Como no podía ser de otro modo, la carne también es la protagonista
de muchos de los platos del Pirineo Catalán, en el que no hay
que dejar de probar sus deliciosos suflés, patatas o coles rellenas
de carne picada, o los típicos patés del Valle de Arán.
Las setas y dulces
Otro pilar básico en la alimentación leridana son las setas, que
pueden encontrarse de diferentes variedades: rovellons, llenegues,
ous de reig, sureny, rabassola, etc.. que se preparan en variadísimos
guisos, solas, con carne, con verduras... y siempre son muy apreciadas.
Son muy interesantes los panadons, elaborados con espinacas, pasas y
piñones, o la coca de recapte de escalivada, con una guarnición de
pimiento y las muy variadas ollas de cigrons (garbanzos), el poti-poti
de lentejas y las mongetes con perdiz.Magdalenas, pastissets, codonyat,
ensaladas de frutas, crema catalana, xarrupets, manzanas asadas rellenas
de frutos secos y el granados, un postre preparado a base de almendra,
dedicado al famoso músico leridano, son los productos reposteros más
representativos.
Vinos
En la provincia de Lleida hay una única Denominación de Origen:
Costers del Segre.
Fuente: Servidor web del Instituto de Turismo de España, TURESPAÑA "www.spain.info".